0 comentarios martes, 13 de octubre de 2009




Aquí os pongo estas entradas del blog http://mtctk21.blogspot.com/ , sin palabras,,,mejor dicho,,,con sus palabras ¡.








Confesionario del absurdo

Érase una vez que nunca fue. Érase una vez que pudo llegar a ser. Aquella vez tuvo ilusión, la próxima, decepción. Un corazón que no creció, vivió encadenado a una promesa que en algún momento se fue. En esta guerra, el reloj se convirtió en su peor enemigo pues cambiaba de posición a cada segundo. Sesenta movimientos para un jaque mate. Uno solo duró toda una vida. En esta batalla, se declaró herido, no pudo continuar, abandonó, al contrario de lo que un día se prometió. Un diario de experiencias, vivencias diarias, muriendo tras ellas. Confiesa sus victorias y miente en sus derrotas escondiendo tras un pañuelo de papel los kilómetros de lágrimas que un día dejó atrás. Un mar de dudas sofocó su razón y a cuya orilla arrastró los desperdicios el río Soledad. Afluentes de sudor corrían por su frente, inundando las llanuras mentales que la tristeza erosionó. Fumando esperanza y respirando humo de desengaño. Humo que nubló su vista y le hizo perderse en la ignorancia. Kilos de arena sobre su pecho le impedían respirar. No sentía angustia, sino alivio. Alivio por el próximo final de una vida sin sentido. Alivio por la oportunidad que le brindaba la muerte de su cuerpo y el nacimiento de su alma. Reciclando sensaciones, desechando sentimientos. Lógico final para una historia absurda. Lógica que aplastó sus ilusiones y las transformó en veneno para el mundo. Veneno que destapaba y corroía sus heridas, sus manos en carne viva.

Esta es su historia. Historia de lo absurdo, historia de su desvida, de su desgana. Historia de una vieja ilusión, vagabunda, que luchó por vivir hasta la última chispa del fuego en el que un día decidió arder vivo.


Sonríe

Camina hacia delante. No mires atrás. Las cosas que pasaron nunca volverán. Mira de frente sin pensar en lo que fue. Vive tu sueño, cumple tu vida. Escucha el sonido del vacío futuro y baila al ritmo de la música de la incertidumbre. Tropezarás, caerás y seguirás cantando desde el suelo. Cada paso es único y cada huella, imborrable. No te pares a mirar la hora, los minutos son horas en la tristeza y éstas, segundos en la alegría. Esboza una sonrisa al caer y una carcajada al levantar. El futuro susurra palabras de ánimo y grita himnos de desesperación, escribe líneas de aliento y libros de melancolía. Juntos, aprenderemos a apreciar las cosas pequeñas, a disfrutar de cada uno de los pequeños momentos. Juntos, sonreiremos, pase lo que pase. Yo seré tú mismo y tú yo misma. Seremos nosotros, los mismos de siempre. Porque mientras estemos juntos, sonreiremos al pasado, viviremos el presente y añoraremos el futuro.



El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Friedich Nietzsche

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EL INCREIBLE CASTILLO DE CORAL

El increíble y misterioso constructor Eduard Leedskalnin,

o simplemente "Ed".

Imagen del Salón del Trono en el Castillo de Coral coronado con figura de la medialuna, flanqueado por Marte y Saturno.

Entre 1920 a 1940, un hombre, que apenas medía metro y medio, talló 1.100 toneladas de piedra, solo, sin equipos especiales. Así, el letón Eduard Leedskalnin construyó, en Florida, una increíble y misteriosa obra que él llamó el Parque del Portón de Roca pero que hoy es más conocida como El castillo de Coral. Se desconoce cómo Ed pudo construir esta obra que parece un regreso a la culturas antiguas dentro de Este Mundo.

La extraña obra de Leedskalnin, efectivamente, está impregnada de fuertes evocaciones de las construcciones prehistóricas de piedra: dólmenes y menhires. Ed investigaba con fruición textos sobre fuerzas magnéticas y sobre las antiguas ciencias de los constructores de megalitos. La obra solar de Ed es uno de los enigmas más fascinantes del mundo contemporáneo. La señal de cómo un hombre solitario y genial es capaz de demoler la noción de lo imposible y erigir un monumento aún muy poco apreciado y comprendido.

Para acercarnos a esta singular obra le presentamos en Temakel un apasionante artículo de Manuel Figueroa con algunas fotografías del maravilloso universo de piedra del muy singularEduard Leedskalnin.


EL INCREIBLE CASTILLO DE CORAL


El hueco que Ed cavó en el portón para pasar el eje, sin herramientas eléctricas, hoy sólo se podría hacer con un taladro de alta velocidad controlado por láser.

Como en todo castillo, Ed dispuso un salón del trono, con rocas que pesan un total de 2300 kilos. El 21 de junio, el día del solsticio de verano, el sol sale directamente frente al trono de Ed.


Salón del Trono

Ray N. Stoner, estudioso norteamericano de la ultraciencia, ha encontrado características matemáticas comunes entre el Castillo de Coral y tres monumentos de la antigüedad: la gran pirámide de Gizeh, en Egipto; el monumento megalítico de Stonehenge, en el sur de Inglaterra, y la pirámide de Teotihuacán, en México.

El observador informado encuentra inmediatamente la similitud entre los dólmenes de Stonehenge, por ejemplo, y ciertas piezas fabricadas por Ed en su mansión, como la mesa tallada según la forma y la proporción del estado de la Florida, de seis metros de largo, y la mesa en forma de corazón, con un arbusto Ixora plantado en el centro, que todavía vive. La disposición de estas piezas es similar a la de los monumentos megalíticos de la antigüedad.

En su estudio del Castillo de Coral, Stoner establece una constante de conversión de medidas internas y externas del castillo, 1,059, que es idéntica a la constante de conversión de la pirámide de Teotihuacán. Según Peter Tompkins, en su libro "Misterios de las Pirámides Mexicanas", la constante 1,059 controla las frecuencias del sonido y las de la luz.

Para Stoner es evidente que Ed Leedskalnin dominaba las antiguas ciencias de los constructores de megalitos. El propio Ed aseguraba que conocía la técnica de la erección de pirámides. Stoner considera además el reloj de sol en el castillo, que marca el tiempo perpetuamente, la relación de dos a uno entre el peso promedio de los bloques del Castillo de Coral y el de los bloques de la gran pirámide, el telescopio enfocado hacia la Estrella Polar y las representaciones de la Luna, Marte y Saturno para concluir que el castillo de Ed tiene un significado astronómico y que se utilizó con ese fin.

Asomados al Enigma. ¿Qué misterio encerraba la vida de Ed Leedskalnin? ¿Dónde aprendió el arte que le permitió realizar una hazaña de ingeniería que todavía nadie ha sido capaz de explicar ni de igualar? ¿Cómo pudo manipular solo las formidables rocas?


El Portón

El último megalito, el Castillo de Coral levantado en el sur de la Florida, causa todavía mayor asombro cuando se observa que las realidades matemáticas de las estructuras megalíticas más antiguas se han descubierto sólo muy recientemente. No fue hasta 1963 que el astrónomo británico Gerald Hawkins concluyó que los círculos de Stonehenge no eran más que un gigantesco instrumento para estudiar los cielos. ¿Cómo fue posible entonces que Ed Leedskalnin, muerto una década antes, utilizara el conocimiento encerrado durante milenios en los dólmenes del sur de Inglaterra?

Como afirma Stoner, pocos visitantes del Castillo de Coral toman en serio lo que ven. Se les cuenta la conmovedora historia de un letón que llegó a los Estados Unidos con una frustración amorosa a cuestas y una escasa preparación y que construyó un hogar maravilloso para la mujer que amaba, por si esa mujer cambiaba de opinión y acudía a su lado. Es cierto que varios elementos del castillo, un dormitorio de roca, con cuna incluida, el salón del trono, un área de juego, son visible testimonio de la creación de un ambiente familiar, pero ¿qué razón tienen entonces el telescopio dirigido a la Estrella Polar, el reloj de sol, las 25 sillas de roca que pesan una tonelada cada una y sin embargo se pueden mecer con un ligero esfuerzo?

...Ed, por su parte, realizó experimentos sobre las fuerzas magnéticas y llegó a la conclusión de que la base de la vida está en los polos magnéticos que llamaba Norte y Sur y que se encontraban presentes en toda forma mineral, vegetal y animal. Creía que las fuerzas magnéticas internas del cuerpo humano movían los músculos.

Sea cual fuera la causa que movió al inmigrante letón a afrontar un desafío de ingeniería, todo indica que el antiguo y todavía desconocido arte de erigir dólmenes perduró a lo largo de la historia hasta nuestro siglo. ¿Quíen fue en realidad Ed Leedskalnin? No lo sabemos. Pero para una humanidad todavía asomada al misterio de los enigmas que la rodean, la cercanía en el tiempo de la construcción del último megalito, el Castillo de Coral, aún casi intacto, apenas tocado por la erosión, quizá ofrezca la oportunidad de desentrañar por fin el secreto de una antiquísima ciencia, paralela a la convencional, pero palpable, que en demasiadas ocasiones se ha confundido con la magia. Ese tal vez sea el más valioso legado que nos dejó Ed Leedskalnin en un inesperado rincón de la Florida.

Ed al frente de su enigmática y, tal vez, no suficientemente apreciada obra

0 comentarios lunes, 5 de octubre de 2009

Enigmas de la pineal: el ojo oculto

Durante más de 2000 años, la glándula hipófisis fue reconocida como asiento del alma. y ventana hacia otras dimensiones. Desmerecida con el paso del tiempo, la ciencia enfoca nuevamente hacia las funciones ocultas del “ojo vestigio”







Por Leonardo Vintiñi - La Gran Época
20.04.2008 14:35


Posición de la glándula pineal en el cerebro.

En los albores de mi adolescencia, cuando las charlas junto a mi padre brincaban de lo escéptico a lo paranormal, uno de los tópicos más excitantes que recuerdo era la fiabilidad de las experiencias extra corporales durante la muerte clínica. Él solía recalcar que los años de estudio en la Facultad de Medicina le habían valido para aprender que no existen órganos, más allá de los ojos físicos, que permitan a un ser humano observar escenas desde otra perspectiva que no fuera la del propio cuerpo.

Sin embargo, cuando 20 años más tarde el destino me llevara a los corredores de la misma universidad, las cátedras de citología humana revelaron a mi espíritu un hecho tan curioso que mi padre había pasado de largo en nuestras discusiones; un conocimiento del cual yo podría haber hecho gala, aunque ya no sirviera de mucho; un secreto alojado en un entramado de células tan diminuto y escondido, pero que aún tenía la capacidad de controlar procesos metabólicos vitales y de reaccionar, igual que un ojo corriente, a la luz externa.

El ojo medial

La posibilidad de que un órgano visual se encuentre ligado a un tipo de percepción de partículas más finas que las moléculas convencionales (50μ) es, al menos de momento, completamente indemostrable. Sin embargo, el cuerpo pineal, pequeñísimo tesoro glandular alojado justo por encima del accidente óseo conocido como “fosa pineal”, no solo es capaz de percibir estados lumínicos externos, sino que su estructura molecular anteromedial se asemeja a un ojo corriente en el estado más primitivo.

Por supuesto, mientras que para los círculos esotéricos, este “ojo” representa mucho más que un órgano vestigio, los científicos aún no concluyen en el discernimiento de las funciones que originalmente poseía el complejo fotorreceptor “retina-pineal”.

Representación, según Descartes, de la transmisión de las imágenes reales desde los ojos a la glándula pineal, desde donde la información deriva hacia el resto de los aparatos y sistemas.

Según la concepción evolucionista acerca de la glándula pineal, el órgano tal y como se presenta actualmente comenzó como un sistema desordenado de fibrillas nerviosas ubicadas en la superficie del cráneo, especializadas en captar luces y sombras del mundo externo con el fin de proporcionar al individuo más posibilidades de escape en el caso de un ataque predatorio. A decir verdad, este hubiera sido el origen mismo tanto de los ojos como del cuerpo pineal, los cuales se hubieran diferenciado permaneciendo fuera del cráneo los primeros, y hundiéndose en éste el segundo. Pero mientras una muy reciente hipótesis propuesta por David Klein, jefe neuroendocrinólogo de la NICHD, plantea la posibilidad de que las retinas primitivas hayan ejercido la función dual de captación de imagen y producción de melatonina, y que esta última función haya migrado hacia la pineal como órgano emancipado, la degeneración de la retina como productor de melatonina en mamíferos aún continuaría sin explicación coherente.

Aunque hoy en día se reconozca a la pineal como una glándula destinada de forma exclusiva a la secreción endógena, lo cierto es que en el ser humano, todavía puede apreciarse una importante capacidad fotosensorial, reconocida científicamente como vital para el desempeño de un ciclo circadiano normal.

Un hecho asombroso es que, si ambos globos oculares fueran extirpados y la vía anatómica desde el área frontal hacia la mencionada glándula se encontrara liberada bajo condiciones lumínicas, este órgano aún podría responder al estímulo, de manera similar a como lo hacían los ojos físicos. Este hecho lleva a pensar a muchos científicos que la glándula pineal es mucho más que un ojo degenerado, y que algunos fenómenos del gran enigma que representa el cerebro, como la formación de imágenes o la interacción de este con espacios físicos compuestos de partículas hipotéticas menores a las conocidas, podrían tener como coprotagonista a este pequeño centro neuronal, resumido en un espacio cónico de tan solo 5 mm. de diámetro.

Según el Doctor Sérgio Felipe de Oliveira, Master en Ciencias por la Facultad de Medicina de la Universidad de San Pablo y director de la Clínica Pineal Mind, el incremento de la actividad pineal se encuentra estrechamente relacionado con las actividades psíquicas, tales como visiones o meditación. Según Oliveira, la glándula pineal actuaría como un pequeño receptor de ondas, en el cual, pequeñas calcificaciones del órgano conocidas como “acérvulos” jugarían un rol especial. “En mi tesis de Master en la USP, investigué los cristales de apatita de la pineal, mediante la difracción de rayos X, T.C. y resonancia magnética. Tuve la oportunidad de observar en los cristales una microcirculación sanguínea que los mantiene metabólicamente activos y vivos. Pienso que son estructuras diamagnéticas que repelen ligeramente el campo magnético, y eso hace que la onda camine en rebote de un cristal a otro (…) Así se produce el secuestro del campo magnético por la glándula”.

Además, entre las múltiples funciones endógenas de la pineal (controlar los centros hipotalámicos, ritmos biológicos, efecto desintoxicante de radicales libres y protector de drogas anticancerosas) se encuentra la de liberación de la DMT, conocida en la jerga científica como la “molécula espiritual”. La liberación de esta molécula, considerada como uno de los neurotransmisores alucinógenos más poderosos para el ser humano, se ve incrementada por la glándula durante el estadío de sueño, estados de meditación y la inminencia de muerte. Cada caso mencionado, relacionado como una interacción aumentada entre el cerebro y otros planos dimensionales adyacentes, son cuestionadas por los escépticos como un fenómeno físico-químico limitado al órgano cerebral. Sin embargo, no existen al momento hipótesis válidas que relacionen el por qué de la liberación de DMT (y la consecuente formación de imágenes en la pineal) con los estadíos cercanos a la muerte.

Tal como lo reconoce Rick Strassman, célebre protagonista en exhaustivos estudios de los efectos de la DMT en humanos, la glándula pineal no sería más que el sexto chakra o ajna del cual habla la tradición védica, la ventana de Brama que se nombra en el hinduismo, el ojo celestial del cual hablan los antiguos chinos, el palacio Niwan que los taoístas conocen o el “asiento del alma” que Descartes exponía. En cualquiera de los casos, la ciencia y la realidad parecen haber encontrado un posible punto de roce en un espacio milimétrico, extraviado justo en el centro del cerebro.